AGUSTINA CIARLETTA QUERÍA VENDER AL PALACIO OTAMENDI PARA HACER EDIFICIOS

La concejal de Juntos por el Cambio en el HCD de San Fernando y su compañera Daniela Nipoti se mostraron furiosas por la restauración del edificio histórico, cuyo destino hubieran preferido que sea un negocio inmobiliario. Ciarletta -la misma que avaló el cierre Escuelas de Islas- apoyó la venta del Palacio durante el gobierno de su partido político y hoy rechaza la obra del municipio para preservarlo, ponerlo en valor y conformar un Paseo Cultural público.

Dos concejales de San Fernando dieron la nota en pleno recinto del Concejo Deliberante por su insólita posición frente a la obra de restauración de un edificio histórico. Agustina Ciarletta -ex candidata a intendente recordada por intentar cerrar Escuelas de Islas- y su ladera Daniela Nipoti, ambas ediles de Juntos por el Cambio, rechazan la puesta en valor que se realiza actualemente para recuperar su estado original el Palacio Otamendi, un símbolo de la ciudad que años atrás sus compañeros políticos intentaron vender a privados para llevar adelante un emprendimiento inmobiliario.

El Palacio fue construido en el siglo XIX por Joaquín Manuel Belgrano, pariente del prócer, y tiene un alto valor arquitectónico y sentimental para los sanfernandinos. Con el correr de los años se convirtió en el asilo ‘Estela Matilde Otamendi’ y en la década del 50 fue cedido al Estado Nacional.

Posteriormente pasó por un período de abandono y deterioro, más un fuerte incendio en 2017 y en abril de 2019 fue ofrecida su venta a firmas privadas por el gobierno de “Cambiemos”, acción que concejales y referentes apoyaron a viva voz, con Ciarletta y Nipoti entre ellos.

No es su primera avanzada contra el patrimonio público que ejerce el bloque Juntos por el Cambio: en 2018 intentaron cerrar ocho Escuelas de Islas, con Agustina Ciarletta a la cabeza del proyecto, ganándose el repudio de la comunidad isleña que defendió el derecho a la educación de más de 100 niños. Ciarletta fue candidata a la intendencia en dos oportunidades y, pese a que en elecciones intermedias consiguió su banca en el HCD, eligió ausentarse bajo licencia y alejarse de San Fernando numerosas veces para asumir cargos en el INADI y el área de Género de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Por su parte, Daniela Nipoti tiene un perfil político más bajo pero se convirtió en la punta de lanza de su bloque para vociferaciones, gritos y ofensas. No se limita sólo a las sesiones del HCD y también lo hace en sus redes sociales, donde se refiere a la Argentina como “Terroristán”. Incluso, a modo de ejemplo, en su cuenta de Twitter dijo “¿cuándo pija nos vamos a dejar de discutir forradas para pasar a ejecutar los consensos básicos que logramos la concha de dios?” (sic), para expresar su frustración ante lo que quiere y no consigue. Como la venta del Palacio Otamendi, para construir edificios.


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