El ex boxeador abrió más de 20 merenderos y comedores sociales para ayudar a las personas más necesitadas del barrio. En diálogo con Radio 750, contó que cada vez asisten más vecinos. Dura crítica al Gobierno.
Todo comenzó en pandemia y con una olla hirviendo en medio de bolsas de boxeo colgadas y rings vacíos producto del aislamiento social. En una época donde todo vivió una transformación, el gimnasio se convirtió lentamente en comedor social y la pelea deportiva devino en una lucha social, más dura y cotidiana.
La historia de Jorge “Roña” Castro está atravesada por las luchas: en 1994 se convirtió en campeón mundial, ganándole al campeón Reggie Johnson en Buenos Aires. 26 años más tarde, en el 2020, en un bastión de la lucha diaria que tienen miles de familias para llegar a fin de mes.
Por Radio 750, Castro contó su emotiva historia, que comenzó seis años atrás, con una olla en un gimnasio vacío y devino en 14 comedores y 9 merenderos que todos los días le da de comer a miles de niños y adultos de la Provincia de Buenos Aires.
“Los comedores están en Lomas de Zamora. Ahora nos estiramos un poco más, y estamos por hacer uno en Morón para 500 personas”, contó Castro a la vez que relató cómo en los barrios se ve cada vez a personas durmiendo en bancos, en la calle, en situaciones de absoluta vulnerabilidad.
Sin embargo, la expansión no es una buena noticia. En la Argentina de Javier Milei, son cada vez más las familias que requieren de asistencia alimentaria para tener al menos una comida diaria, en medio del deterioro económico y los ingresos licuados. Muchos merenderos y comedores no dan abasto, en una situación que se agudizó luego de los recortes de fondos dispuesto por el Gobierno.
Castro relató además cómo esta situación se traduce directamente en el trabajo social que hace: “Hay más demanda de la gente. (El Gobierno) dice que sacaron 12 millones de personas (de la pobreza), pero cada vez entra más gente a los comedores”.
“Veo las colas de la gente grande para buscar su platito de comida, porque yo les pido que lleven plato y tenedores para poder comer. Se ve cada vez más la pobreza. Antes me iba gente que no podía. Ahora va gente que era pudiente y ahora no puede”, relató con un duro tono emotivo.
Y añadió: “Todos los días viene gente nueva. Pero las familias son de seis personas. Y bueno, un plato de comida no se le niega a nadie. Antes entregaba 80 bolsones por semana, y ahora 100. Y bueno, lo tengo que hacer. Te vuelvo a repetir, gracias al Estado de la Provincia de Buenos Aires”.
También gracias a muchas empresas. “Hay muchas mercas que nos tiran las cosas que vencen en dos semanas y nos sirve, porque le podemos dar de comer a esta gente que necesita. Y así es todos los días lo mismo”, dijo.
En este contexto, Roña recordó una pelea que tuvo en los últimos años, esta vez no con un boxeador, sino con una ministra, Sandra Pettovello. No hubo piñas, pero sí tensión y un tenso ida y vuelta de ideas y puntos de vista.
Así lo contó por la radio al ser consultado sobre su vínculo con la gestión nacional: “Hace un año me peleé con la Pettovello, porque hablamos y me hizo sacar con la Policía”.
“Nunca tuve respuesta de ella. Porque empezamos a hablar. Y tenía los galpones llenos de mercadería y la gente pasaba hambre. La gente necesita de verdad”, dijo sobre el escándalo de los galpones llenos de alimentos vencidos.
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