La Iglesia católica lo advierte en una declaración por los 50 años del golpe militar. Sin nombrarlo, los obispos apuntaron al tono del discurso del presidente Javier Milei y llamaron a evitar la violencia y las polarizaciones. El documento también alerta sobre el deterioro del debate público y sostiene que la democracia debe orientarse al bien común, con inclusión social y respeto por los derechos humanos. En ese marco, reclamaron diálogo político y social “que no excluya a nadie” y advirtieron sobre los riesgos de naturalizar la violencia. Testimonios “Vivimos una época con una tendencia creciente al autoritarismo; un tiempo en que los populismos de distinto signo explotan la angustia de los ciudadanos, pero no representan el remedio de una vida buena. Un tiempo en que va predominando una ideología de la supervivencia del más fuerte sobre el más débil, cuando la fortaleza de la democracia debería manifestarse en el cuidado a los más frágiles”. “Debemos renunciar a todo tipo de violencia, sabiendo que su espiral comienza con el discurso y escala hacia la acción”. “Tenemos que volver a elegir el diálogo para abordar los conflictos y los desacuerdos, sin caer en polarizaciones estériles. ¡Del insulto de cada día al que piensa distinto, líbranos, Señor! Se torna peligroso acentuar la culpa ajena para proclamar la propia inocencia y justificar una agresión indeterminada”.
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