El candidato a senador provincial por Fuerza Patria en la Primera Sección habla a una semana de la elección: “Los bonaerenses ven que el gobierno impulsa un plan que ataca a la clase media”.
El ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, eligió minuciosamente lugar y fecha para el cierre de la campaña en la Primera Sección electoral de la Provincia de Buenos Aires (norte y oeste del conurbano). Será el próximo martes, en el centro de convenciones Miguelete de la localidad de San Martín. La jornada, lejos de toda casualidad, coincidirá con el Día de la Industria, que recuerda las primeras exportaciones de manufacturas realizadas en el siglo XVI desde lo que (mucho después) sería Argentina.
“Los recursos naturales no deben ser regalados porque pueden ser el eslabón para el desarrollo industrial del país”, sostiene el candidato a senador provincial.
Abogado con posgrado en Gestión Pública, Katopodis (58) tendrá el desafío de representar a Fuerza Patria en la sección electoral más poblada de la Provincia, que tiene un padrón de 5.131.861 electores. “Es una sección difícil, bastante adversa para el peronismo, pero estamos recorriéndola y lo que vemos y escuchamos es mucho enojo con Milei”, cuenta a Tiempo.
Su tono transmite un cauto optimismo para el próximo domingo, la elección que Axel Kicillof decidió desdoblar contra viento y marea (o contra la opinión de la conducción partidaria). “Milei pudo sobrepasar límites, sortear paros y marchas, ningunear muchísimas protestas, pero lo que definitivamente no va a poder evitar es el voto castigo que se le viene este 7 de septiembre”, vaticina.
De sus recorridas por fábricas, clubes, plazas, formaciones de tren, universidades y sociedades de fomento, Katopodis se llevó experiencias muy vívidas. Se resumen en dos sensaciones, que transmite con mucha seguridad. En primer lugar, dice que observó un crecimiento de la bronca por la situación económica. Además, plantea que el rechazo a Milei es muy fuerte entre las mujeres.
“El enojo contra el gobierno nacional creció mucho en los últimos meses, a la par del malestar por lo del (hospital) Garrahan y, definitivamente, con la decisión de Milei de robarle a los discapacitados”, destaca. Se refiere así, por primera vez, al escándalo de las presuntas coimas que destaparon los audios de Diego Spagnuolo. Volverá sobre el tema a lo largo de la charla.
Katopodis describe la realidad de millones de habitantes del conurbano; entonces, sin proponérselo, desliza un guiño a la exploración submarina realizada por el Conicet y el Schmidt Ocean Institute en el lecho marítimo de Mar del Plata (iniciativa que captó audiencias récord por streaming): “La economía está en el fondo del mar. Y los bonaerenses ven que el gobierno de Milei lleva adelante un plan que ataca a la clase media, que pone en jaque la posibilidad de progresar, de tener prosperidad”, subraya.
En varios tramos de la entrevista, Katopodis responde sobre la violencia y la descomposición social, sobre el peronismo y la demanda del electorado por honestidad y transparencia; también sobre el distanciamiento (habrá que ver si definitivo) de algunos nombres de la elite empresaria respecto de Milei y Luis Caputo. Esos sectores reniegan por la suba de tasas de interés y de los encajes al ver una macroeconomía otra vez muy volátil, vulnerable.
“El de Milei es un gobierno que está desfondando. En lo económico ya no tiene mucho para mostrar”, advierte el candidato, que el próximo martes compartirá estrado con Kicillof. Con relación a un programa para el futuro (las “nuevas canciones” que se le demandan a Kicillof), Katopodis dice que será necesario llevar a cabo un plan de obra pública, acondicionar un nuevo RIGI que “no regale recursos naturales” y poner en marcha un Fondo Soberano como el instrumentado en Noruega a partir de los hidrocarburos. Esta iniciativa apuntaría a cambiar la matriz productiva y permitiría que “cada argentino tenga una acción de ese fondo”.
–¿Qué fue lo que más le llamó la atención en la campaña?
–La forma en que fue creciendo el enojo de la gente. También es muy distintivo lo que pasa con las mujeres: cómo expresan lo que significa esta elección. La claridad con la que lo hacen.
–Se asocia a los jóvenes varones menores de 30 años con un supuesto electorado arquetípico de Milei. Las mujeres parecen más proclives a la oposición. ¿Está de acuerdo?
–Los jóvenes quieren vivir en un país en el que haya trabajo y los sueldos sean de calidad. Eso no lo ofrece Milei, lo proponemos nosotros. Los jóvenes quieren tener acceso a una vivienda propia y para eso hace falta crédito y una política de Estado. Pero Milei no cree en la obra pública. Desde que asumió no ha construido una sola vivienda. Ya se rompió el hechizo y ahora las múltiples voces empiezan a mostrar, en su gran mayoría, una expresión de enojo. Están demandando que, de alguna manera, alguien frene todo lo que se está decidiendo y haciendo en la Argentina.
–¿Cuál es el impacto en la campaña del escándalo de los audios por las presuntas coimas?
–En esta elección lo que manda es el bolsillo. Pero también noté que todo el mundo sabe que les robaron a los discapacitados. Insisto, todo el mundo: los que creen más en la política, los que creen menos, los que están parados de un lado del charco, los que están parados del otro. Y todos entienden que se pasó un límite. Esto no se lo van a perdonar. Creo que, en gran medida, esta angustia, este malestar, se movilizará y se transformará en enojo, en bronca. Y esa bronca, a su vez, se transformará en un voto castigo.
–¿El peronismo puede representar una demanda de mayor honestidad y transparencia en la política? El mileísmo acusa a Fuerza Patria de “cinismo” por su postura ante el caso ANDIS.
–Yo soy candidato en la Primera Sección. Fui intendente tres veces elegido en San Martín. Gestioné cuatro años la obra pública a nivel nacional como ministro y ahora lo estoy haciendo en la Provincia. No tuve una sola denuncia de corrupción. Puedo mostrar cómo administramos los fondos públicos con absoluta transparencia y es lo que puede mostrar cada uno de los intendentes y particularmente Axel.
–¿Ve la posibilidad de una implosión económica de corto plazo? La macro parece muy volátil.
–Este es un gobierno que está desfondando, un gobierno que en lo económico ya no tiene mucho para mostrar. Nunca tuvo un modelo productivo. Nunca creyó en la industria ni en las pymes. Pero se suponía que podían intentar ordenar algunas variables económicas: no pudieron ni lo primero ni lo segundo. Además está lejos de la gente y eso hoy se siente en la calle. Por suerte hay una red de actores sociales, de intendentes y un gobernador como Axel que son los que vienen sosteniendo la tarea para que a nuestra gente la lastimen lo menos posible. Es nuestra mayor fortaleza. Nosotros gobernando el 40% del país, tenemos 84 de los 135 intendentes en la provincia.
–¿Qué piensa de lo que pasó el otro día en la caravana libertaria en Lomas de Zamora?
–Hay una primera responsabilidad de Milei, de no haber parado durante estos dos años de provocar, de insultar, de agredir. Nosotros no insultamos, no somos violentos, no le pegamos a los viejos. Ahora, lo que tengo claro es que vamos a convocar a todos, a toda la gente, a que el malestar y el enojo que se siente lo expresen con el voto.
–¿Le preocupa el nivel de violencia que hay?
–No, porque en su gran mayoría nuestro pueblo es un pueblo pacífico. Es un pueblo que arranca muy temprano la pelea. Nuestro pueblo, sobre todo nuestra clase trabajadora, la gente más humilde, sabe muy bien que cada vez que hay hechos de violencia, los primeros que pierden son ellos.
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