El comunicador pasó por Cara a Cara, el ciclo de streaming de Crónica, donde en diálogo con Facundo Pedrini y Ernesto Hadida también cargó contra Caputo, Adorni y la política tradicional: “No trabajan ni viven de la suya, viven de la nuestra”
El comunicador y analista El Duka pasó por Cara a Cara, el ciclo de streaming de Crónica, donde en diálogo con Facundo Pedrini y Ernesto Hadida dejó un repaso sin anestesia de la coyuntura política y económica. Uno de los tramos más filosos fue su lectura sobre la manera de comunicar de Javier Milei, a quien cuestionó de manera frontal.
Milei y “la mentira política”
“A Milei se le nota demasiado cuando miente. No tiene una habilidad desarrollada para la mentira política, por eso dice lo que piensa sin filtro y termina cometiendo cagadas”, disparó el comunicador. Para El Duka, la diferencia está en el entorno del Presidente: “Los que están alrededor de él sí son profesionales de la mentira”. Incluso arriesgó un pronóstico sobre su futuro, al sostener que su “destino final” será “dar conferencias por el mundo para países o foros de ultraderecha”.
Caputo y un modelo “del mismo contenido”
El analista reservó sus críticas más duras para el terreno económico y, puntualmente, para Luis Caputo. “¿Cómo podés ser el ejecutor del desastre en una etapa y volver como el salvador en la siguiente?”, planteó, y apuntó a la continuidad de fondo entre gestiones: para El Duka, Caputo pudo ser ministro “de dos gobiernos de distinto color pero del mismo contenido ideológico”. En esa línea, describió lo que llamó una “Matrix muy perfeccionada sobre lo que sirve, lo que no sirve, lo que rinde y lo que da rédito”.
Para el comunicador, ese esquema no se refleja en la vida cotidiana. Marcó la distancia entre los números que celebra el oficialismo y lo que ocurre en el Conurbano, donde -afirmó- la gente ajusta “en la comida, en los remedios y en el transporte”. “No hay planilla de Excel que tape el vaciamiento del bolsillo diario”, resumió.
“No trabajan ni viven de la suya, viven de la nuestra”
El Duka también apuntó contra la comunicación oficial y puso como ejemplo a Manuel Adorni: es “el caso más emblemático” de “cómo se vive del Estado montando un show”. Su crítica, de todos modos, abarcó al conjunto de la dirigencia, a la que definió como “una bolsa de gatos”. “La diferencia con la gente común es que nosotros pensamos con el bolsillo porque tenemos que vivir del trabajo diario, mientras que ellos no trabajan ni viven de la suya, viven de la nuestra”, lanzó.
La interna peronista y las “traiciones”
El comunicador se metió de lleno en la disputa interna del peronismo, donde -planteó- “se habla abiertamente de traiciones”. En su lectura, Cristina Kirchner y La Cámpora “son lo mismo”, y recordó una frase de Sergio Berni para graficar el clima: “Donde hay traidores la cosa está jodida porque estás condenado a pasarla mal, a sufrir, a perder”. También cargó contra Diego Santilli, a quien señaló como “la síntesis de lo peor de la política”, y graficó la descomposición del escenario: “Hay muchos mileístas peronistas y muchos peronistas mileístas”.
En ese marco, consideró que dirigentes como Juan Grabois intentan “canalizar la disconformidad social”, pero cuestionó a la política tradicional por estar “desconectada de la realidad”. Sobre ese punto, remarcó que el Gobierno “entendió la comunicación digital antes que la política tradicional” y usó el ecosistema de streamers y redes para instalar su narrativa entre los jóvenes, mientras la oposición “se quedó hablando en el lenguaje de los años 90”.
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