El Presidente incorporó 145 mil cuentas en junio, 148 mil en julio y otras 127 mil en agosto. Un trabajo realizado por Binary Data, con participación del periodista Manu Jove y el cruce de datos de la API oficial de X, analizó los patrones de creación y actividad de millones de seguidores de Javier Milei. El resultado abre interrogantes sobre cuánto de ese crecimiento corresponde a usuarios reales y cuánto podría estar asociado a cuentas automatizadas o sospechosas.
El crecimiento de los seguidores de Javier Milei en X vuelve a quedar bajo la lupa.
Un análisis difundido por Binary Data, a partir de un trabajo de investigación en el que participaron el periodista Manu Jove y otros colaboradores, reconstruyó el comportamiento de aproximadamente 2 millones de cuentas que siguen al Presidente en la red social X.
El dato que encendió las alarmas aparece al observar las nuevas cuentas incorporadas durante los últimos meses: 145.000 fueron creadas en junio, 148.000 en julio y 127.000 en agosto.
El número, por sí solo, no permite afirmar que se trate de bots. Pero cuando se cruzan diferentes variables aparecen patrones que, según el análisis, pueden ser compatibles con redes automatizadas, cuentas coordinadas o granjas de bots.
UNA RADIOGRAFÍA DE LOS SEGUIDORES
Para realizar el trabajo se construyó un sistema de recopilación conectado a la API oficial de X, capaz de obtener metadatos de las cuentas: fecha de creación, cantidad de publicaciones, seguidores y otros indicadores.
Como la API tiene limitaciones para recopilar toda la información en una sola operación, el equipo realizó snapshots periódicos, construyendo un histórico de modificaciones.
Según Binary Data, reunir información sobre alrededor de 2 millones de cuentas demandó aproximadamente una semana.
Pero la verdadera diferencia estuvo en el procesamiento posterior.
IA PARA BUSCAR PATRONES
El equipo utilizó IA para construir el esquema de análisis y el sistema de puntuación, buscando identificar comportamientos que puedan funcionar como indicadores de cuentas automatizadas.
El modelo analizó distintas señales y estableció un sistema de scoring.
Entre los patrones considerados aparecen:
- Cuenta vacía: +45 puntos.
- Cuenta que solamente sigue usuarios y prácticamente no tiene actividad: +40.
- Sigue a muchas cuentas pero tiene pocos seguidores: +30.
- Hiperactividad, con 100 o más publicaciones diarias: +35.
- Creación durante una jornada de creación masiva: +20.
- Cuenta nueva con niveles elevados de actividad: +15 a +20.
A partir de esa combinación, el sistema establece diferentes niveles de sospecha:
60 puntos o más: alta probabilidad de bot.
25 a 59 puntos: cuenta sospechosa.
Menos de 25 puntos: comportamiento compatible con una cuenta humana.
Los propios investigadores aclaran que no se trata de una prueba matemática definitiva. Un bot sofisticado, con actividad simulada para parecer humano, puede escapar a determinados filtros.
Por eso el análisis trabaja con rangos estimados y patrones, y no pretende presentar una cifra única como verdad absoluta.
EL DATO QUE MÁS LLAMA LA ATENCIÓN: LAS “JORNADAS MASIVAS”
Uno de los elementos más relevantes del estudio es la identificación de lo que Binary Data denomina “jornadas de creación masiva”.
Se trata de momentos en los que grandes cantidades de cuentas aparecen creadas durante una misma jornada o en períodos muy reducidos.
El análisis sostiene que este comportamiento puede ser característico de estructuras coordinadas o granjas de bots, especialmente cuando se combina con otras señales: cuentas nuevas, escasa actividad genuina, relaciones anómalas entre seguidores y seguidos y una elevada actividad posterior.
La clave, según explican los investigadores, no está en mirar un número aislado.
Está en cruzar los datos.
DATOS, NO OPINIONES
El trabajo busca justamente diferenciar una sospecha política de un análisis basado en información verificable.
Que una cuenta sea nueva, tenga pocos seguidores o publique mucho no significa automáticamente que sea un bot. Lo que aumenta la sospecha es la acumulación de diferentes indicadores.
Por eso, el estudio plantea una metodología que puede ser recalculada y mejorada con nuevas observaciones.
La investigación también deja abierta una pregunta incómoda para la política argentina: ¿cuánto del enorme crecimiento de Milei en X representa adhesión orgánica y cuánto podría estar explicado por cuentas automatizadas o coordinadas?
Por ahora, el análisis no permite responder esa pregunta con una cifra definitiva.
Pero sí aporta algo que hasta hace poco era difícil de conseguir: una radiografía basada en millones de cuentas y en el comportamiento histórico de esos perfiles.
Y en una política cada vez más atravesada por las redes sociales, donde la cantidad de seguidores, las tendencias y las interacciones pueden convertirse en una herramienta de construcción de poder, saber quiénes están detrás de esos números no es un detalle menor.
La investigación de Binary Data, con la difusión y el trabajo periodístico de Manu Jove, promete nuevas actualizaciones.
Porque en la era de los algoritmos, los seguidores pueden contarse. Lo difícil es saber cuántos son realmente personas.
Hora Reimon

