Diferentes relevamientos realizados en septiembre muestran las posibles dimensiones del escenario político.
A poco más de un año de las elecciones presidenciales de 2027, tres encuestas conocidas durante los últimos días ofrecen distintos análisis. El gobierno de Javier Milei enfrenta un deterioro en sus niveles de valoración y un malestar económico que aparece entre las principales preocupaciones, pero el Presidente conserva un núcleo electoral relevante y el escenario continúa abierto.
Distintas encuestas permiten observar diferentes dimensiones de cara a la carrera presidencial. La intención de voto, la evaluación de la gestión y las características que el electorado dice buscar en quien ocupe la Casa Rosada.
Empate técnico y un alto nivel de indecisos
Un estudio de Analogías, realizado entre el 5 y el 8 de septiembre sobre 2.932 casos a nivel nacional, ubicó a Javier Milei en un escenario de empate técnico con un eventual peronismo unificado. Ante una hipotética elección presidencial, el Presidente obtuvo 30,7% de intención de voto, mientras que un candidato del peronismo reunificado alcanzó 31%. La diferencia de apenas 0,3 puntos queda dentro del margen de error informado para la medición.
El dato que completa la fotografía es el nivel de indefinición: 24,7% de los consultados todavía no sabe a quién votaría. La propia consultora definió el escenario como una “polarización sucia”, en referencia a una competencia en la que ninguno de los dos polos logra consolidar una ventaja amplia.
La encuesta también mostró un deterioro en la imagen presidencial. El 58,1% manifestó una opinión desfavorable sobre Milei, frente a un 36,9% de imagen positiva. La evaluación de la gestión también presentó un saldo negativo: el 50,6% le asignó la peor calificación posible, mientras que el 21% otorgó la máxima.
El relevamiento incorporó además un segmento que puede resultar relevante para la elección de 2027. Quienes votaron a Milei en 2023 y 2025 pero hoy cuestionan su gestión. Según el análisis difundido sobre el estudio, ese grupo representa alrededor del 16% y combina una evaluación negativa del Gobierno con una baja identificación con el peronismo.
La situación económica aparece como uno de los factores detrás de ese desgaste. El 60,9% dijo que su situación económica empeoró respecto de un año atrás, mientras que solo el 13,4% señaló una mejora. Para los próximos meses, el 47,7% anticipó un deterioro de la economía y el 51,4% consideró que el desempleo aumentará.
Peor evaluación de gestión, pero Milei primero en primera vuelta
Un relevamiento de Explanans, realizado entre el 2 y el 9 de septiembre sobre 7.015 casos efectivos, ofrece otra fotografía. A mil días del inicio de la gestión, el 58,2% calificó negativamente al Gobierno, frente a un 41,8% de valoración positiva.
La nota promedio otorgada a la administración nacional fue de 4,4 puntos sobre 10, por debajo de los 4,6 registrados en junio. Casi la mitad de los encuestados, el 47,5%, le asignó la calificación más baja.
El deterioro también aparece cuando la pregunta se traslada de la gestión a la situación personal. El 57,4% sostuvo que su situación económica está peor que antes por las medidas adoptadas por el Gobierno, mientras que el 21,9% dijo estar mejor y el 20,7% respondió que no hubo cambios.
Los salarios y el empleo aparecen como las principales preocupaciones. El 22,1% identificó los bajos salarios como el principal problema del país y el 20,8% señaló la falta de trabajo. Entre ambos temas concentraron el 42,9% de las respuestas.
Pero la encuesta muestra al mismo tiempo que el deterioro de la evaluación gubernamental no se traduce automáticamente en un desplome de la intención de voto.
En una hipotética primera vuelta, Milei obtuvo 38,5%, seguido por Axel Kicillof con 24%. Myriam Bregman alcanzó 10,4%, Sergio Massa 6,1% y Mauricio Macri 3,7%. El 8,3% señaló que votaría por otro candidato, el 3% optó por el voto en blanco y el 6% no definió su posición.
El estudio también midió el comportamiento del electorado que acompañó a Milei en el balotaje de 2023. Según Explanans, el Presidente conserva al 71% de esos votantes. Sin embargo, dentro de ese núcleo aparecen señales de malestar: el 37,4% dijo sentirse “defraudado” y consideró que Milei le mintió, mientras que el 14,2% manifestó preocupación porque no percibe mejoras.
El escenario cambia cuando la pregunta pasa a un eventual balotaje contra Kicillof. Allí el gobernador bonaerense obtuvo 43,1% y Milei 41,9%, una diferencia de 1,2 puntos que, según el relevamiento, se encuentra dentro del margen de error.
Qué presidente quieren los argentinos
La tercera encuesta no pregunta directamente quién ganaría una elección, sino qué tipo de presidente quiere el electorado. El estudio fue realizado por La Sastrería, de Raúl Timerman y Juan Carlos Malagoli, junto con Trespuntozero, de Shila Vilker. Se realizó entre el 7 y el 14 de septiembre sobre 1.000 personas mayores de 16 años con acceso a internet.
El principal atributo mencionado espontáneamente fue la honestidad y transparencia, elegido por el 31,9% de los consultados. En segundo lugar apareció un presidente “empático” y “cercano a la gente”, con 14,8%. Luego quedaron la capacidad e inteligencia, con 7,6%, y el respeto y la tolerancia, con 3,7%.
El reclamo por honestidad atravesó a los votantes de los distintos espacios políticos relevados, independientemente de si habían votado a Sergio Massa, Patricia Bullrich o Milei en 2023.
En materia económica, el 59,9% dijo que el próximo Presidente debería priorizar el crecimiento, frente al 35,7% que se inclinó por la distribución. En materia productiva, la industria fue la actividad más mencionada, con 53,3%, seguida por minería, gas y petróleo, con 20,2%, y el campo, con 16,2%.
El relevamiento también mostró una combinación particular en materia ideológica. El 41,7% dijo preferir un Presidente de derecha y el 31,3% uno de izquierda. Pero cuando se consultó específicamente por el perfil progresista o conservador, el 43,9% eligió el primero y el 32,5% el segundo.
En cuanto al estilo de conducción, el electorado quedó prácticamente dividido: 48% prefirió un liderazgo dialoguista y conciliador, mientras que 47,3% optó por uno firme y confrontativo.
El dato con mayor nivel de consenso apareció en otra dimensión. El 85,5% consideró importante que el próximo Presidente tenga equilibrio emocional, una característica que superó el 80% en todos los segmentos analizados.
También aparece un dato relevante para el armado electoral: el 27,2% dijo no sentirse cercano a ninguno de los espacios políticos existentes, mientras que La Libertad Avanza y Fuerza Patria reunieron cada uno 27,8% de cercanía.
Ambito

